Páginas

miércoles, 22 de julio de 2015

Medianoche.

Ya no queda nada para que sea medianoche... ¿medianoche? Es increíble ver como la vida pasa por delante de nuestros ojos en un abrir y cerrar de ojos, de repente, en apenas horas, minutos y segundos. Hagamos las maletas con lo imprescindible y larguémonos, lejos, donde nos podamos perder y que por un tiempo nos de igual lo rápido o lenta que pase la vida. A veces, ocurre, que para encontrarnos a nosotros mismos nos hace falta perdernos, si, perdernos. Recorrer miles de kilómetros hasta encontrar el lugar perfecto en el que perderse (encontrarnos).

Sería precioso. Imagina un lugar en donde solo existiese la calma, el mar, las risas, un par de fotos ridículas, corazones rotos dispuestos a curarse y por supuesto, un par de cervezas. Sería nuestro sueño perfecto, hecho realidad... ¿realidad? Lo que daríamos cada uno de nosotros por cambiar nuestra realidad de cada día, por un sueño de un día.

Por desgracia (o no), cada uno vivimos nuestra vida de manera diferente. Algunos caminos se cruzan y otros se bifurcan. Dentro de nosotros siempre tendremos esa cara que sueña tanto dormida como despierta con su vida ideal, esa que le encantaría vivir en un día. Pero... Todo pasa por algo."Como dije, en horas, minutos y segundos".