Páginas

domingo, 18 de octubre de 2015

Te quitarán como a un clavo...

A veces parece que solo estoy hecha para ser un momento en la vida de alguien. Y es en este instante cuando la frase "Recuerda que nadie es indispensable, en cualquier momento te quitarán como a un clavo" cobra sentido.

Y pasa que de un segundo a otro pierdes el interés por todo, por esta vida, quizás ya no importa que algo me haga sentir fatal. O eso creía yo. No admitía que todo me dolía, que todo me hacía sentir la peor persona del mundo, que una simple palabra bastaba para hacerme creer que no le importaba a nadie. "Deberías de estar acostumbrada a estas situaciones y pasar" decían.

El hecho de que ya esté acostumbrada, no quiere decir que no me atormente. El hecho de que haya pasado por esto antes, no significa que vaya a ser más fácil.

Pero... ¿Cómo supero tantas mentiras? ¿Tantas verdades ocultadas? ¿Las dudas? Que las verdades duelen, las mentiras matan, sin embargo las dudas torturan.

jueves, 15 de octubre de 2015

No pido tanto...

Lo jodido es ver como todo sucede en un abrir y cerrar de ojos. Que un día pasa una cosa y al siguiente se le da la vuelta a la tortilla. ¿Tan difícil es que todo sea fácil por una vez?

No pido tanto, sólo a alguien que esté ahí para levantarme cada vez que me caiga, que esté para decirme 'eh, sonríe, las chicas como tú no lloran.' Alguien que sepa que un abrazo y una mirada para mi valen más que mil palabras.

Necesito hechos, ver que aún queda una pizca de esperanza. No puedo dejar que la vida pase por delante de mis ojos, como si un tren se saltase una estación a toda velocidad.

Puedo hacerte creer que soy fuerte, pero en el fondo no soy más que una niña asustada que se hace ovillo en la cama y se acurruca hasta dormirse.

No puedo prometerte un camino precioso, pero si uno lleno de apoyo, cariño, amor y constancia.

Apuesto por ti...

Quizás me equivoque y me pueda dar de bruces contra el suelo. Quizás soy tonta por no saber controlar esta mata de sentimientos. No puedo mentir ante algo evidente y que se nota a cientos de kilómetros. Que conseguiste mover esas mariposas que creía muertas y que no iban a volver a renacer. Tenía ese miedo de abrirme, de ser yo misma, pero tú te encargaste de que lo perdiera. Lo siento si te echo de menos, no puedo evitarlo, eres una prioridad y no una opción, eres el motivo de mis sonrisas y de alguna que otra lágrima, pero contigo soy yo, sin ninguna coraza, sin ningún papel, soy yo misma. Que apuesto por ti y estoy acertando de pleno.

martes, 6 de octubre de 2015

con tal de que seas feliz.

A pesar de todo en el amor no se elige, sin quererlo salen terceras personas dañadas. Es cuestión de sobrellevar las situaciones, es cuestión de demostrar que sigues ahí como siempre, desde el primer momento. Está claro que cuesta pero nada tiene que cambiar y es que estoy dispuesta a todo con tal de que seas feliz. Igual soy egoísta o no, pero me importa demasiado tu felicidad, el como estás y saber que quizás no te esté saliendo todo como quieras, pero escúchame, eres una persona que vale mil, con un corazón enorme. Una persona que tras esa coraza que tiene se le notan todos los sentimientos. Te conoceré desde hace poco, pero es como si te conociese de toda la vida y créeme cuando te digo que te mereces lo mejor. Si por mi fuese estaría eternamente a tu lado, apoyándote y intentando llevarte por el camino correcto, pero eso ya no es cosa mía, es cosa tuya. Y yo... Yo siempre voy a estar aquí.

No pretendía empezar a enamorarme de ti.

Perdón. Perdón por todas las veces que he podido fallarte de alguna manera. Perdón por quererte más de la cuenta y ser un poco kamikaze. Perdón por dejar que pongas mi corazón a velocidad de vértigo. Perdón por ser tan idiota y hacer que te sientas mal. Perdón por no saber controlar esto. Perdón por mis cambios de humor, pero gracias. Gracias por soportarme cada día. Gracias por intentar animarme y no dejarme caer. Gracias por ser tú el motivo de la mayoría de mis sonrisas. Gracias por dejarme ser yo contigo. Gracias por decirme la verdad siempre sin atenerte a las consecuencias. Gracias por quererme tal y como soy. Por último... Perdón, pero no pretendía empezar a enamorarme de ti.

¿Que tal estás?

¿Que tal estás? Eso me preguntan a todas horas. Y yo me pregunto... ¿Tan débil se me ve? ¿Tanto? Siento si no me sale fingir, siento si no me sale poner una sonrisa de oreja a oreja y hacer creer que estoy bien, siento ser tan torpe a veces. Hago o digo las cosas sin pensar en las consecuencias. Quizás es mi forma de ser, o quizás es porque soy tonta y me dejo llevar. Sé que estas situaciones no son para toda la vida, son pequeños episodios que van sucediendo en ella. Algunos vienen bien, te hacen reflexionar; otros... Otros quizás te hacen pegarte de bruces contra el muro. Aunque al fin y al cabo todo lo que pasa en esta vida es por algo, soy de las que piensan que si las cosas suceden así es porque tratan de enseñarte algo, tratan de hacerte ver las cosas de una forma para que aprendas. Aprender a verlas de otra manera después. Eso es bueno ¿no? Todo lo que tenga que ver con aprender... Creo que van siendo horas de empezar a pasar de todo, de aprender a hacer oídos sordos ante todas las palabras, de empezar a ser fuerte y no caer... Es hora de empezar a cambiar todo. Quiero poder estar bien por una vez.