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lunes, 20 de julio de 2015

Frágil ante él.

Llega el momento en el que crees que ya no sientes nada por esa persona, esa que te hizo sentir de todo. Esa persona que de un día para otro rompe todos tus esquemas haciéndote sentir lo peor del mundo por culpa de terceras personas. Llegan esas noches de bajones en las que lloras sin parar y te repites a ti misma "eres idiota, no puedes llorar por un tío y menos un niñato como él". Coges y te armas de valor, te pones una coraza y te propones ser fuerte.

Pasan los días y no sabes nada de él, no te habla. Vuelves a sonreír, a ser feliz y a no llorar. Sales de fiesta con las amigas y de repente aparece un chico, ese que te hace reír, que te hace sonreír como nunca lo hiciste y te hace sentir que eres lo mejor en ese momento. 

Hasta que llega un día en el que esa persona te vuelve a hablar, te ve y te sonríe, te habla como si nada hubiese pasado y joder, la coraza cae, vuelves a ser débil, demasiado débil. 

Sólo bastaron unos segundos, una mirada y una sonrisa para volverte frágil ante él.