Y pasa que de un segundo a otro pierdes el interés por todo, por esta vida, quizás ya no importa que algo me haga sentir fatal. O eso creía yo. No admitía que todo me dolía, que todo me hacía sentir la peor persona del mundo, que una simple palabra bastaba para hacerme creer que no le importaba a nadie. "Deberías de estar acostumbrada a estas situaciones y pasar" decían.
El hecho de que ya esté acostumbrada, no quiere decir que no me atormente. El hecho de que haya pasado por esto antes, no significa que vaya a ser más fácil.
Pero... ¿Cómo supero tantas mentiras? ¿Tantas verdades ocultadas? ¿Las dudas? Que las verdades duelen, las mentiras matan, sin embargo las dudas torturan.